El celador es una pieza básica de cualquier hospital o centro de salud, y su oposición es una de las más accesibles de la sanidad pública: pide muy poca titulación y el temario es corto. Por eso cada convocatoria de los servicios de salud autonómicos recibe miles de solicitudes.
Qué hace un celador
Traslada a pacientes en camillas y sillas de ruedas, ayuda al personal sanitario a movilizar a los enfermos, traslada documentación, muestras y material entre servicios, vigila accesos y salas, y colabora en tareas de apoyo en urgencias, quirófanos, unidades de hospitalización y centros de salud.
Requisitos
- Titulación: la plaza pertenece a las agrupaciones profesionales, por lo que las convocatorias suelen pedir solo el certificado de escolaridad o equivalente, o ninguna titulación concreta.
- Nacionalidad española o de la UE, en los términos de las bases.
- Tener la edad mínima, capacidad funcional y el certificado negativo de delitos sexuales.
Cómo es el proceso
Casi siempre es un concurso-oposición: un examen tipo test con preguntas teóricas y prácticas, y después una fase de méritos en la que se valoran sobre todo los servicios prestados como celador y la formación acreditada. Quienes obtienen plaza pasan a ser personal estatutario fijo del servicio de salud.
Qué entra en el temario
- Parte común: Constitución, estatuto de autonomía, ley general de sanidad, Estatuto Marco del personal estatutario, igualdad, prevención de riesgos laborales.
- Organización del servicio de salud de la comunidad.
- Funciones del celador: movilización y traslado de pacientes, actuación en quirófano, urgencias, UCI y mortuorio, higiene y prevención de infecciones, relación con pacientes y familiares.
Cómo prepararte
- Haz muchos test: con un temario corto, las notas de corte son muy altas.
- Apúntate a la bolsa de empleo del servicio de salud: la experiencia suma en la fase de méritos.
- Acredita formación en cursos reconocidos, que también puntúan.
Preguntas frecuentes
¿Es un buen primer paso en la sanidad pública?
Sí. Muchas personas empiezan como celadores y, mientras trabajan, estudian para otras categorías sanitarias o administrativas, a las que pueden acceder por promoción interna.